¿Qué pasaría si no tuviéramos calcio?

El calcio es importante a toda edad. Muchos piensan que es necesario únicamente para el desarrollo y fortalecimiento de huesos y dientes. Están equivocados.

Nos fracturaríamos por simples golpes, viviríamos con dolor de cabeza y con mala circulación, tendríamos un corazón débil, estaríamos fatigados y con constantes dolores musculares, nuestras hormonas estarían descontroladas, entre otros problemas.
Se cree también que por esto lo necesitamos solamente para las etapas de crecimiento y más adelante cuando el cuerpo comienza a eliminar sus depósitos con la edad. Lo necesitamos para mucho más que eso.

Está presente, involucrado y es el motor principal de muchas funciones vitales del organismo. Tanto su carencia como su exceso son perjudiciales para la salud.

¿Calcio vegetal o animal?
¿Qué sucede con las personas que tienen intolerancia a la lactosa o a la caseína presentes en todos los productos lácteos? ¿El calcio presente en los alimentos es suficiente? ¿Cuál es mejor fuente de calcio? ¿El de origen animal o calcio de origen vegetal? ¿Qué sucede con las personas que son vegetarianos, o veganos, o que simplemente no deseen consumir dichos alimentos por distintos motivos de salud o por elección? ¿Existe una alimentación alternativa rica en calcio?

¡Sí! Es posible obtener de alimentos de origen vegetal la cantidad de calcio que el organismo necesita diariamente o suplementar.

No cabe ninguna duda de que se pueden alcanzar los requisitos de calcio necesarios siguiendo una dieta en la que no se incluyan productos lácteos. Seguir una dieta vegana rica en calcio sólo requiere del conocimiento de los requisitos cálcicos necesarios, saber cómo funciona su absorción, evitar el consumo de productos que lo “roben” en el cuerpo y planificar un menú equilibrado.

Fortalece tus huesos con calcio de origen vegetal
Estas son las mejores fuentes vegetales:

Legumbres como las habas y la soja, harina de soja, el tofu y las milanesas de soja.
Espinaca y acelga: mejor crudas que cocidas, y algas secas.
Coles rizadas y berros.
Frutos como el higo.
Avellanas, almendras y semillas oleaginosas.
Puñado diario de semillas de sésamo integral, semillas de lino, de girasol o de amapola.
Suplementos naturales en concentraciones controladas.
Algunos consejos y datos:

La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio. Es necesaria entonces para la salud ósea y muscular. Hay que estar también atentos a su incorporación.

El calcio ingerido en justa medida mejora la eliminación de las grasas por parte del organismo. Y su carencia disminuye la sensación de saciedad y genera apetito. Por ende, ayuda a mantener el peso corporal en niveles adecuados.

Una vez que ingresa al organismo, el siguiente paso es lograr que se fije en los huesos. Para conseguirlo, se debe tomar un poco de sol con regularidad y realizar ejercicio moderado. El aporte de calcio que necesitas, depende de cada organismo, especialmente en embarazadas, periodo de lactancia, algunas enfermedades, y de la etapa evolutiva.

Fuente: Alimentación Sana